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Despues del Parto. Aprendiendo a Ser Mamá
Ser mamá... después
Cada vez es más común ver a mujeres de 40 años luciendo
orgullosas sus embarazos. Hoy existen las herramientas
para darles mucha más tranquilidad sobre su bienestar y
el de sus hijos.
Con la colaboración del Dr. Juan Luis
Alcalde S.
Departamento de Obstetricia y Ginecología de la Clínica
Las Condes
Artículo publicado en la revista Vivir Más en
agosto de 2005
Al cumplir la cuarta década, la mayoría de las mujeres
ya ha definido su grupo familiar y se encuentra en
alguna de las etapas de crianza. Sin embargo, hoy es
cada vez más frecuente encontrarnos con mujeres de 40
que lucen flamantes sus embarazos.
Aunque no es la regla general, algunas mujeres de 40
años se embarazan sin haberlo planificado, cuando ya
pensaban que su ciclo reproductivo había concluido. La
mujer sospecha algo al notar el atraso en su regla, y de
pronto se encuentra con un test positivo en las manos, y
muchos miedos en la cabeza. ¿Qué hacer? Tras recobrar la
calma, lo primero será pedir una cita a su ginecólogo.
Junto con confirmar su embarazo, el médico evaluará su
estado general de salud, y la tranquilizará al despejar
sus dudas. Contrario a lo que a veces oímos, los riesgos
de un embarazo para una mujer sana de más de 40 son
mínimos; las probabilidades de una anomalía cromosómica
en la guagua son bajas; y la mayoría de las
complicaciones potenciales pueden evitarse con un
seguimiento adecuado.
Quizá el mayor temor de estas madres es el síndrome de
Down. Es cierto que la probabilidad de que ello ocurra
aumenta al cumplir los 40, pero hay que tener presente
que de 100 mujeres de 40 años, 99 tendrán hijos sanos.
Lo más común a esta edad es que una mujer se embarace
tras una decisión consciente y planificada. Tanto si ha
decidido agrandar su familia, o si -por las razones que
sea- ha diferido su maternidad hasta ahora, el doctor
Juan Luis Alcalde enfatiza la importancia de un chequeo
previo. "A cualquier edad, un chequeo es aconsejable
para evaluar su estado general de salud, su historia
médica y antecedentes familiares". Entre otras cosas, el
chequeo le dará a la mujer y a su pareja una noción
acerca de cuándo consultar de nuevo al especialista en
caso de no lograr un embarazo espontáneo.
¿ Seré fértil ?
La disminución de la fertilidad es otro fantasma con que
se enfrenta la mujer que intenta embarazarse a esta
edad. De hecho, ésta comienza a decaer a partir de los
35, tiene una baja más marcada entre los 40 y los 44, y
cae drásticamente al llegar a los 45 años.
"Si se trata de una mujer sana, es razonable que intente
embarazarse por 8 a 12 meses. Si, por el contrario, en
la entrevista con el médico relata una operación o una
peritonitis importante, una infección intra-abdominal,
una quimioterapia, etcétera, entonces lo prudente es que
intente embarazarse durante 3 a 6 ciclos, y luego
regrese a la consulta para evaluar si alguna de esas
situaciones afectó su fertilidad. Aplazar más allá una
evaluación completa no hará sino desgastar al
matrimonio, crear falsas expectativas y someterlos a un
estrés innecesario", señala el especialista.
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Ser Madre a los 40
Dado
que alrededor de un 15 por ciento de las causas de
infertilidad tienen su origen en el hombre, se debe
incorporar esta variable para que el médico evalúe la
necesidad de realizar un espermiograma, si sospecha que
la calidad o cantidad de espermios se ha visto afectada
por alguna operación o antecedente en la historia del
futuro padre.
Si no hay embarazo y es necesario, el médico ordenará un
exhaustivo análisis de la fertilidad de la mujer, y
durante un ciclo se estudiará su ovulación, las
hormonas, y la relación de fertilidad en la pareja.
Después analizará la permeabilidad de las trompas y
otras variables anatómicas. Estos resultados señalarán a
los especialistas cómo ayudar a esa pareja y qué métodos
están a su alcance para maximizar la posibilidad de
lograr un embarazo, los que van desde aumentar la
ovulación en la mujer hasta modernas técnicas de
fertilización asistida.
Es cierto que a los 40 la fertilidad se encuentra
disminuida, y que hay un riesgo mayor de pérdida
inicial. También es cierto que un embarazo significará
un esfuerzo biológicamente mayor.
Pero a la vez los 40
años harán de esa mujer una madre más madura y sabia,
que enfrentará la llegada de su hijo con más calma y
será menos vulnerable a la inestabilidad psicológica
propia del post parto.
Definitivamente, a los 40...
¡Se
puede!
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